*A los pies del guerrero Xicohténcatl Axayacatzin, una escalinata de 250 peldaños lleva al cielo de la ciudad de Tlaxcala; se observan puntos como la Basílica, el “Trebolito”, Jacarandas y el Santuario de San José
Diego Mena Flores
Tlaxcala, Tlax.- Un total de 250 escalones elevan a lo más alto de la ciudad de Tlaxcala. Un mirador que deja al Centro Histórico al descubierto, con su arquitectura simple, pero a la vez compleja.
Desde las alturas, una vista panorámica hipnotizante con historia y reliquias de promesas de amor, custodiadas por Xicohténcatl Axayacatzin.
El Mirador de las Escalinatas de los Héroes es un viejo conocido, la posibilidad de apreciar desde lo alto una capital urbanizada, con un centro colorido y uniforme no pasa desapercibida para los que transitan frecuentemente, dejando así sus secretos.
La historia de las emblemáticas escalinatas y mirador se remonta al año 1960, fecha en que comenzó la colocación de un escalón por escalón hasta llegar a los pies del guerrero Xicohténcatl Axayacatzin, nacido en el Señorío de Tizatlán y que desde lo alto observa a su imperio.
Inician desde el llamado bulevar Mariano Sánchez y en cada uno de sus niveles incluye los rostros de héroes de la Independencia de México: caras doradas que miran con la frente en alto por trascender en la historia del país y que su memoria es honrada por cada visitante que se detiene a observarlos.
En lo más alto, increíblemente se observan puntos como la Basílica de Nuestra Señora de Ocotlán, el llamado “Trebolito”, las Jacarandas, el Santuario de San José y el Museo de Arte de Tlaxcala.
Bancas ofrecen un espacio para descansar, desde donde se observan candados sin llave con historias y promesas de eternidad que los amantes juraron.
Xicohténcatl, en silencio, observa con capa y penacho todo lo que a sus pies ocurre y con su macuáhuitl promete proteger a los héroes que debajo descansan.




